Nothing Headphone (1): la nueva joya de los auriculares over-ear
La industria del audio no para de evolucionar, y una de las marcas que más ruido está haciendo últimamente en todos los sentidos es Nothing. Con una estética disruptiva, un enfoque minimalista y una comunicación atrevida, la firma de Carl Pei ha sabido posicionarse como una alternativa fresca frente a gigantes como Apple o Sony. Ahora, con los nuevos Nothing Headphone (1), han decidido plantarse cara a los auriculares over-ear más populares del mercado. Y lo hacen con argumentos muy serios.
A primera vista, Nothing no ha querido seguir la tendencia de otras tecnológicas que gustan de lanzar auriculares de gran tamaño. Los Headphone (1) apuestan por un diseño más compacto, que se aleja del volumen de los AirPods Max o los WH‑1000XM6 de Sony. Esa decisión de diseño, lejos de ser solo estética, también influye directamente en la experiencia de uso: son auriculares más cómodos, menos invasivos y perfectamente adaptables para sesiones largas de escucha.
Desde mi primera prueba, lo que más me llamó la atención fue precisamente eso: me parecieron bien cómodos y tienen una buena cancelación de ruido fuera, incluso en ambientes con cierta contaminación sonora. Pero más allá de la experiencia inicial, este producto trae una carga técnica y estética que merece la pena analizar en detalle.
Un diseño transparente que rompe con lo convencional
Si hay algo que distingue a Nothing como marca es su apuesta por el diseño transparente. Los Headphone (1) no son la excepción: siguen el mismo lenguaje visual que vimos en los Ear (2) y el Phone (2a), pero adaptado al formato over-ear. El resultado es un gadget que no se parece a ningún otro.
Las imágenes filtradas por la cuenta nothing_fan_blog en Instagram mostraban desde el principio dos configuraciones de color que mantenían ese enfoque “techno-raw” tan característico. Aunque hay claras reminiscencias de los AirPods Max —especialmente en la diadema y el sistema de deslizamiento—, Nothing ha sabido imprimir su propia identidad. Aquí no hay metal pulido ni superficies lisas: hay tornillos visibles, materiales plásticos de alta calidad y un juego visual que recuerda a los dispositivos desmontados.
Esta elección de diseño no es solo una pose. Nada más sacarlos de la caja, notas que han sido pensados para destacar, pero también para ser prácticos. La diadema ajusta sin apretar, las copas acolchadas envuelven sin encerrar, y el conjunto no pesa como podrías imaginar. Nothing ha huido del “exceso premium” y ha buscado el equilibrio entre estética y funcionalidad, algo que se agradece, sobre todo si vienes de usar auriculares más robustos.
Comodidad ante todo: primeras impresiones tras usarlos
El punto de partida fue claro: “me parecieron bien cómodos”. Y es que, sin necesidad de probarlos durante horas, la ergonomía de los Headphone (1) se siente desde el primer instante. Las copas giran con suavidad, los materiales se adaptan al contorno sin generar presión excesiva, y el acolchado es firme pero no rígido. Es un diseño que invita a llevarlos puestos más tiempo del habitual.
Lo más interesante es que esa comodidad no se ve comprometida por el tamaño. Al contrario que otros modelos que sacrifican portabilidad por incluir drivers más grandes, los Nothing Headphone (1) logran un buen balance entre tamaño y desempeño acústico. Esto es especialmente útil si los vas a usar en trayectos largos o mientras trabajas.
Una sorpresa positiva fue su comportamiento con gafas. Algunos modelos over-ear tienden a apretar justo en la patilla, generando molestias a largo plazo. En este caso, el diseño envolvente no interfiere con accesorios, y la presión se distribuye de forma muy equilibrada.
La diadema, por su parte, tiene el punto justo de flexibilidad. No se siente endeble, pero permite suficiente movimiento como para no crear tensión en la cabeza. Y el ajuste es firme: no se mueven al caminar, al subir escaleras, ni al girar la cabeza. Algo que, por ejemplo, no siempre ocurre con los AirPods Max si no tienes la cabeza perfecta para ellos.
Calidad de sonido: ¿pueden competir con los AirPods Max?
Entramos en terreno serio. Nada define a unos auriculares mejor que su sonido. Y en este caso, Nothing ha apostado fuerte por ofrecer un perfil sonoro premium, sin alcanzar precios inalcanzables. ¿El resultado? Sorprendentemente bueno.
Los Headphone (1) ofrecen un balance muy logrado: graves definidos pero no invasivos, medios claros y agudos que no chillan. Aquí es donde se nota la colaboración con KEF, el fabricante británico de altavoces de alta fidelidad. Aunque algunos podrían pensar que es puro marketing, la textura del sonido da pistas de un afinado profesional.
En pistas exigentes, como las de jazz instrumental o música clásica, mantienen una separación de canales precisa, sin emborronar detalles. En géneros más comerciales, como el pop o el urbano, se sienten vivos, potentes y con buena pegada sin distorsionar. Todo esto se percibe con codecs de alta definición, tanto en Android como en iOS.
Comparados con los AirPods Max, la diferencia más notable está en la coloración del sonido. Los de Apple tienden a tener un perfil más cálido y comprimido, mientras que los de Nothing ofrecen un sonido más crudo y abierto. No diría que uno es mejor que otro, pero sí que el enfoque de Nothing resulta más natural y menos procesado, algo que los audiófilos valorarán.
Cancelación activa de ruido: cómo rinden en entornos reales
Uno de los puntos más comentados ha sido su cancelación activa de ruido (ANC). En este apartado, Nothing ha logrado un rendimiento sobresaliente, muy por encima de lo esperado por su precio. Como mencioné antes: tienen una buena cancelación de ruido fuera. Y eso no es poca cosa.
En pruebas de uso urbano —cafeterías, metro, tráfico moderado— los Headphone (1) logran reducir considerablemente el ruido ambiental sin generar ese efecto de “presión” interna que algunos usuarios encuentran molesto. Además, la transición entre el modo ANC, el modo ambiente y el modo normal es fluida, y se puede gestionar fácilmente desde los controles o la app.
Aunque los AirPods Max siguen teniendo un sistema más refinado, especialmente en la forma en que “filtran” voces humanas, los Nothing no se quedan atrás. En algunos contextos, incluso resultan más agradables porque no generan esa sensación de vacío artificial.
Importante: la cancelación de ruido pasiva también está bien trabajada. Gracias al buen sellado de las copas, se bloquea mucho del ruido antes de activar el ANC, algo que ayuda a mejorar la autonomía.
Colaboración con KEF: ¿marketing o mejora real en el audio?
Mucho se ha dicho sobre la participación de KEF en el desarrollo de los Headphone (1). Para quienes no estén familiarizados, KEF es una marca británica con décadas de experiencia en el mundo del audio de alta fidelidad. Su inclusión en este proyecto elevó las expectativas… y con razón.
¿Es puro marketing? En parte. Nada vende mejor que una colaboración con una marca de prestigio. Pero la diferencia en la respuesta sonora, el perfil tonal y la nitidez de frecuencias sugiere que KEF ha metido mano de verdad. No es solo una pegatina más.
De hecho, hay una sensación de precisión que normalmente se asocia con auriculares mucho más caros. Detalles como la transparencia en voces, la separación de instrumentos o la neutralidad en los medios indican un trabajo de afinado meticuloso, no un preset genérico.
Además, es una jugada inteligente. Mientras otras marcas buscan acuerdos con estrellas del pop o influencers, Nothing apuesta por colaboraciones con firmas técnicas que aportan legitimidad y elevan el producto sin recurrir al hype fácil.
Controles y funciones inteligentes: experiencia de uso
En lo funcional, Nothing ha decidido no reinventar la rueda, pero sí optimizar la experiencia. Los controles táctiles en las copas permiten gestionar volumen, reproducción y modos de sonido con gestos simples y muy bien calibrados. A diferencia de otros modelos en los que los toques se sienten torpes o poco precisos, aquí la respuesta es rápida y natural.
La app de Nothing, disponible tanto para iOS como Android, permite personalizar el ecualizador, cambiar los modos de cancelación de ruido y actualizar el firmware. La interfaz es intuitiva, visualmente coherente con la estética de la marca y —algo poco habitual— no requiere crear una cuenta para funcionar correctamente.
En cuanto a conectividad, los Headphone (1) cuentan con Bluetooth 5.3, lo que garantiza una conexión estable y de bajo consumo. Soportan códecs de alta fidelidad como LHDC, aptX y AAC, lo que les da versatilidad con casi cualquier dispositivo. La conexión multipunto también está incluida, permitiendo enlazarlos simultáneamente con dos equipos —por ejemplo, tu portátil y tu teléfono.
En mi experiencia, no he notado caídas de conexión ni latencias perceptibles, ni siquiera al ver vídeos o hacer videollamadas. Y algo que me gustó especialmente: los sensores de presencia funcionan muy bien. Al quitártelos, la música se pausa automáticamente, y al ponértelos de nuevo, se reanuda. Pequeños detalles que suman mucho.
Nothing Headphone vs AirPods Max: comparativa directa
La comparación es inevitable: ¿pueden los Nothing Headphone (1) competir con los icónicos AirPods Max? En ciertos aspectos, sorprendentemente, sí. En otros, la diferencia todavía se nota.
Diseño y comodidad: Aunque los AirPods Max tienen un acabado más premium en cuanto a materiales (aluminio, malla textil), los Nothing ganan en ligereza, ergonomía y frescura estética. Nothing no ha querido seguir la tendencia de auriculares de gran tamaño, y eso juega a su favor en sesiones largas.
Sonido: Aquí entramos en territorio subjetivo. Los AirPods Max tienen un perfil más cálido y comprimido, ideal para quienes buscan una experiencia envolvente sin complicaciones. Los Nothing, en cambio, apuestan por un sonido más detallado, limpio y realista. Para mi gusto, la colaboración con KEF da sus frutos, y los Headphone (1) suenan más naturales.
Cancelación de ruido: Los AirPods Max siguen un paso por delante en entornos con muchas voces o ruidos agudos, gracias a su algoritmo de supresión más avanzado. Sin embargo, la cancelación de ruido de los Nothing es más que suficiente para la mayoría de los usos, y tiene un modo ambiente muy bien implementado.
Precio: Aquí no hay discusión. Mientras los AirPods Max rondan los 600 €, los Headphone (1) costarán alrededor de 299 USD, lo que los convierte en una opción muy competitiva para quien busca calidad sin romper el banco.
Precio y disponibilidad: ¿vale lo que cuesta?
Según lo filtrado y confirmado por fuentes oficiales, los Nothing Headphone (1) saldrán al mercado el 1 de julio de 2025, justo después del lanzamiento del Phone (3). El precio estimado es de 299 dólares estadounidenses, lo que los sitúa justo en medio entre los modelos premium y los más accesibles del mercado.
¿Vale la pena pagar ese precio? Si consideramos lo que ofrecen —diseño diferencial, buena cancelación de ruido, sonido trabajado por KEF y materiales de calidad— la respuesta es sí. En un mercado saturado de clones, estos auriculares logran diferenciarse con personalidad, sin recurrir a fórmulas recicladas.
Además, la marca Nothing está ganando mucha tracción entre usuarios que valoran tanto la estética como la experiencia tecnológica. No es raro que estos Headphone (1) se conviertan en el nuevo referente para quienes buscan algo diferente a lo habitual, pero sin renunciar a la calidad.
¿La mejor opción calidad/precio en auriculares premium?
En un panorama dominado por gigantes como Apple, Sony y Bose, Nothing ha conseguido colarse con una propuesta sólida, estética y funcionalmente muy bien pensada. Y lo mejor: con una relación calidad/precio que los hace irresistibles.
Su punto fuerte es ese equilibrio tan difícil de lograr entre diseño, sonido y comodidad. Y eso, unido a una marca con narrativa potente, convierte a los Headphone (1) en algo más que un simple gadget: son un statement, una forma de decir “yo no soy como los demás”.
Con una cancelación de ruido muy efectiva, un sonido refinado —gracias a KEF— y una estética que rompe moldes, los Nothing Headphone (1) son, sin duda, una de las mejores alternativas a los AirPods Max en 2025.
Y como alguien que ya los ha probado, puedo decirlo con claridad: me parecieron bien cómodos, tienen una buena cancelación de ruido fuera, y se sienten únicos en las manos y en los oídos. Justo lo que esperaba de una marca que quiere cambiar las reglas del juego.



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