El ingenioso truco de Gears of War: E-Day para funcionar a 60 FPS en Xbox Series S
Gears of War: E-Day ya está aquí y The Coalition ha demostrado que, cuando el hardware pone límites, todavía queda margen para la creatividad. El nuevo capítulo de la saga llega con la difícil tarea de mover escenarios mucho más densos y detallados que los de anteriores entregas, pero hay una versión que tenía un obstáculo especialmente complicado: la de Xbox Series S.
La pequeña consola de Microsoft cuenta con 10 GB de memoria frente a los 16 GB de Xbox Series X. Puede parecer una diferencia que no debería cambiar radicalmente las cosas, pero en un juego que necesita cargar escenarios complejos, iluminación avanzada y una enorme cantidad de recursos, cada gigabyte cuenta.
Y aquí es donde aparece uno de los trucos más ingeniosos de The Coalition.
El estudio encontró la forma de utilizar parte del SSD de Xbox Series S como una especie de extensión de la memoria disponible. Gracias a este sistema, Gears of War: E-Day consigue liberar alrededor de 1 GB de memoria utilizable y mantener el objetivo de 60 fotogramas por segundo sin tener que recortar de forma drástica la calidad visual.
No es magia ni significa que el SSD se haya convertido literalmente en RAM. La realidad es bastante más interesante.
The Coalition tenía un problema con la memoria de Xbox Series S
Xbox Series S siempre ha tenido una característica que condiciona el trabajo de los desarrolladores: dispone de menos memoria que Series X.
Mientras Xbox Series X cuenta con 16 GB de RAM, Series S tiene 10 GB. Esa diferencia puede ser especialmente importante en juegos diseñados para aprovechar al máximo las consolas de actual generación.
En Gears of War: E-Day el problema se hace todavía más evidente. The Coalition ha construido escenarios urbanos muy detallados y cargados de elementos, por lo que el juego necesita gestionar una cantidad considerable de recursos al mismo tiempo.
En otras palabras, no basta con conseguir que el juego «arranque» en Series S. El verdadero desafío consiste en mantener una experiencia fluida sin que la versión de la consola económica parezca una versión completamente recortada.
Y ahí es donde me parece especialmente interesante la solución de The Coalition.
En lugar de asumir que esos 10 GB de memoria eran una frontera imposible de superar, el estudio buscó una forma de aprovechar mejor los recursos disponibles.
La clave estaba en algo que la consola ya tiene dentro: su SSD.
El truco: usar el SSD como una extensión de la memoria
La explicación sencilla es esta: Gears of War: E-Day puede colocar determinados datos que no necesita tener constantemente en la RAM dentro del SSD.
Cuando esos recursos vuelven a ser necesarios, el sistema puede recuperarlos y llevarlos de nuevo a la memoria principal.
Esto permite reservar la RAM para aquello que necesita estar disponible inmediatamente.
Es importante entender la diferencia. El SSD no es tan rápido como la RAM y no puede sustituirla sin más. Si así fuera, cualquier PC o consola podría solucionar sus problemas de memoria simplemente instalando un SSD más grande.
Lo que hizo The Coalition es mucho más específico: desarrolló un sistema capaz de determinar qué información necesita permanecer en la memoria rápida y cuál puede permanecer temporalmente almacenada en el SSD.
La directora técnica del estudio, Kate Rayner, explicó que la solución permite obtener aproximadamente 1 GB de «RAM» adicional utilizando un par de gigabytes del almacenamiento SSD.
La cifra puede parecer pequeña, pero en una consola con 10 GB de memoria total no lo es en absoluto.
Es como si The Coalition hubiera encontrado un cajón adicional para guardar cosas que no necesitas tener encima de la mesa todo el tiempo. La mesa sigue teniendo el mismo tamaño, pero ahora puedes despejar espacio cuando lo necesitas.
Y en un videojuego técnicamente exigente, ese espacio adicional puede marcar una diferencia enorme.
¿Cómo sabe Gears of War: E-Day qué datos mover?
Aquí está la parte realmente interesante del truco.
El juego no manda datos al SSD al azar. The Coalition desarrolló un sistema capaz de identificar qué recursos se utilizan con mayor frecuencia y cuáles pueden permanecer fuera de la RAM durante un tiempo.
Los datos que el motor necesita constantemente tienen prioridad y permanecen en la memoria principal. En cambio, determinados recursos menos utilizados pueden almacenarse temporalmente en el SSD.
Cuando vuelven a hacer falta, se recuperan.
La idea es conseguir que este proceso sea lo suficientemente rápido como para que el jugador no tenga que preocuparse por él.
Y esto es importante porque un intercambio constante y mal gestionado entre SSD y RAM podría provocar precisamente el problema contrario al que se pretende solucionar: tirones, esperas y pérdidas de rendimiento.
Por eso, más que hablar simplemente de «usar el SSD como RAM», prefiero describirlo como una segunda capa de memoria.
La RAM sigue siendo la memoria rápida y prioritaria. El SSD actúa como un espacio adicional al que el juego puede recurrir cuando necesita aliviar la presión sobre esos 10 GB.
En Gears of War: E-Day, esta estrategia permite que la consola tenga aproximadamente 1 GB adicional de memoria utilizable sin modificar físicamente el hardware.
Y lo más curioso es que el jugador no tiene que hacer absolutamente nada para activarlo.
El objetivo era claro: mantener los 60 FPS
Liberar memoria no es un objetivo en sí mismo. La pregunta importante es qué consigue The Coalition con ese espacio adicional.
La respuesta es bastante directa: ayudar a que Gears of War: E-Day funcione a 60 FPS en Xbox Series S.
Para un juego con la carga visual de esta nueva entrega, conseguir una experiencia fluida en el modelo menos potente de la generación no es un asunto menor.
The Coalition ha tenido que tomar decisiones técnicas en varios frentes, pero la gestión de memoria mediante el SSD es una de las soluciones más llamativas.
Eso sí, hay que evitar una conclusión equivocada: el truco del SSD no es la única razón por la que el juego alcanza los 60 FPS.
La versión de Series S también tiene algunos recortes gráficos respecto a las máquinas más potentes.
El más llamativo afecta a los reflejos basados en Lumen.
El precio de la optimización: algunos efectos gráficos desaparecen
Un juego no puede tenerlo todo.
Si el objetivo es mantener una tasa estable de 60 FPS en un hardware con menos recursos, el desarrollador tiene que decidir dónde gastar cada ciclo de procesamiento y cada megabyte de memoria.
En el caso de Gears of War: E-Day, The Coalition decidió prescindir de los reflejos basados en Lumen en Xbox Series S.
Lumen es uno de los sistemas de iluminación de Unreal Engine 5 y puede aportar resultados visuales muy avanzados. Sin embargo, también supone una carga que puede ser difícil de justificar cuando el objetivo principal es mantener el rendimiento.
Aquí se entiende mejor por qué el truco de memoria resulta tan interesante.
The Coalition no consiguió que Series S funcionara como Series X. Consiguió algo más razonable: encontrar una combinación de técnicas que permitiera que la consola menos potente ejecutara el juego con una calidad suficientemente alta y, al mismo tiempo, alcanzara los 60 FPS.
Eso me parece bastante más relevante que decir simplemente que «convirtieron el SSD en RAM».
La optimización consiste precisamente en tomar decisiones.
¿Significa esto que el SSD puede sustituir a la RAM?
No.
Y conviene dejarlo claro porque es probablemente la interpretación más fácil de sacar de los titulares.
Un SSD y la RAM cumplen funciones diferentes y tienen velocidades muy distintas. El SSD no puede convertirse mágicamente en memoria RAM convencional.
Lo que ha hecho The Coalition es utilizar el almacenamiento como una capa secundaria de memoria.
La diferencia es importante.
La RAM continúa siendo fundamental para los datos que el procesador y la GPU necesitan consultar rápidamente. El SSD entra en juego para determinados recursos que pueden permanecer almacenados allí y recuperarse cuando sea necesario.
En un título como Gears of War: E-Day, esto tiene sentido especialmente por la enorme cantidad de información asociada a escenarios y recursos gráficos.
En lugar de intentar mantener absolutamente todo cargado en los 10 GB de memoria disponibles, el motor puede decidir qué merece ocupar ese espacio y qué puede esperar.
Y ese tipo de optimización puede ser mucho más importante de lo que parece.
Lo interesante es que otros estudios ya quieren conocer la técnica
Quizá la consecuencia más interesante de este descubrimiento no tenga que ver únicamente con Gears of War: E-Day.
The Coalition desarrolló esta solución junto con el equipo Advanced Technology Group de Xbox. La técnica ha despertado interés entre otros equipos de desarrollo que quieren conocer cómo se ha implementado.
Eso podría convertir una solución creada para un juego concreto en una herramienta útil para otros títulos.
Y aquí aparece una cuestión importante para el futuro de Xbox Series S.
La consola sigue formando parte del ecosistema de Xbox y los juegos que llegan a Series X también tienen que poder ejecutarse en Series S. Conforme los desarrolladores expriman más el hardware de la generación, las diferencias de memoria pueden convertirse en un problema cada vez mayor.
Por eso soluciones como la de The Coalition pueden tener bastante valor.
No porque permitan hacer desaparecer las limitaciones de Series S, sino porque ofrecen otra herramienta para trabajar alrededor de ellas.
La Series S demuestra que la optimización sigue importando
Hay una tendencia comprensible a hablar del hardware en términos de potencia bruta: cuánta RAM tiene una consola, qué GPU utiliza o cuántos teraflops ofrece.
Pero Gears of War: E-Day vuelve a demostrar que hay otra variable que puede ser igual de importante: lo bien que un estudio sabe aprovechar esos recursos.
Xbox Series S no recibió de repente más memoria.
Su SSD tampoco se transformó literalmente en RAM.
Lo que cambió fue la manera en la que The Coalition administra los recursos disponibles.
El estudio encontró una forma de liberar aproximadamente 1 GB de memoria utilizable utilizando un par de gigabytes del SSD y, junto con otros ajustes gráficos, consiguió que el juego pueda apuntar a 60 FPS en la consola.
Me parece un ejemplo bastante bueno de lo que significa optimizar de verdad.
No se trata de conseguir que una máquina sea más potente de lo que es. Se trata de conseguir que cada recurso disponible se utilice de la manera más inteligente posible.
Y, en este caso, el resultado es especialmente llamativo porque hablamos de una de las consolas más modestas de la actual generación ejecutando uno de los proyectos técnicamente más ambiciosos de The Coalition.
Conclusión: un truco ingenioso, pero sobre todo una lección de optimización
El caso de Gears of War: E-Day demuestra que todavía existen formas creativas de exprimir Xbox Series S.
The Coalition se encontró con una limitación evidente: 10 GB de RAM frente a los 16 GB de Series X. En lugar de asumir que eso obligaba a recortar considerablemente la experiencia, desarrolló una solución que utiliza parte del SSD como una segunda capa de memoria.
El resultado es aproximadamente 1 GB adicional de memoria utilizable y la posibilidad de mantener el objetivo de 60 FPS, aunque con algunos sacrificios visuales, como la eliminación de los reflejos basados en Lumen.
Para mí, lo más interesante no es solamente lo que consigue Gears of War: E-Day. Es lo que esta técnica podría significar para otros juegos de Xbox.
Si otros equipos consiguen aprovechar estrategias parecidas, la Xbox Series S todavía podría tener bastante margen para sorprender durante los próximos años.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta RAM tiene Xbox Series S?
Xbox Series S dispone de 10 GB de memoria, mientras que Xbox Series X cuenta con 16 GB. Esa diferencia es uno de los principales retos técnicos que The Coalition tuvo que afrontar con Gears of War: E-Day.
¿Gears of War: E-Day usa el SSD como RAM?
Utiliza parte del SSD como una capa secundaria de memoria para almacenar determinados recursos que no necesitan permanecer constantemente en la RAM. No significa que el SSD se convierta literalmente en RAM.
¿Cuánta memoria consigue liberar el truco de The Coalition?
El sistema permite obtener aproximadamente 1 GB de memoria utilizable adicional utilizando un par de gigabytes del almacenamiento SSD.
¿Gears of War: E-Day funciona a 60 FPS en Xbox Series S?
Sí. The Coalition ha trabajado para alcanzar los 60 FPS en Xbox Series S, apoyándose entre otras cosas en esta técnica de gestión de memoria. Para conseguirlo también se han realizado sacrificios gráficos, como eliminar los reflejos basados en Lumen.
¿La técnica del SSD hará más potentes todos los juegos de Xbox Series S?
No necesariamente. Es una herramienta de optimización, no una ampliación física de la RAM. Su utilidad dependerá de cómo cada estudio diseñe y optimice su juego.
¿Otros desarrolladores de Xbox podrían utilizar esta técnica?
La solución ha despertado interés entre otros equipos de desarrollo, por lo que podría convertirse en una herramienta útil para futuros juegos. Sin embargo, no significa que todos los títulos vayan a utilizarla ni que vaya a producir los mismos resultados en cualquier juego.



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